Como con Saramago no puedo ser imparcial, qué os voy a decir... Es mi DIOS de las palabras, capaz de sorprenderme con cada libro, aunque todos tienen la misma peculiar ortografía, el mismo preciosismo en la palabra que a tanta gente le parece redundante y aburrido...Sólo queda decir que espero poder algún día leerle este libro a un niño muy pequeño, en una cuna, sin que entienda nada, pero, ¿no es eso lo que hacen los niños? Nunca comprenden lo que hacen los adultos, que somos ilógicos y complejos.
Espero leerselo algún día, varias veces, porque para mí este "cuento" ha alcanzado a otro de mis favoritos, aquel del pequeño príncipe que viajó de una estrella a la tierra para enseñarnos cómo el género humano es de los más estúpidos géneros, pero también, de los más bellos.
(Esta entrada tiene intención anti-Larson: ¡basta ya! Hasta en la sopa y...¡la calidad literaria de su obra no es tan apabullante!)
5 comentarios:
También leo a Saramago, pero éste no me ha convencido mucho (donde estén "Las Intermitencias de...")
Donde sí coincido es el Larson-affaire: De vez en cuando se nos lanzan campañas sobre lo que TENEMOS que leer, comer, ver en cine, curarnos, protestar,...
Menos mal que aún podemos decidir por nosotros mismos!
Salsi-reflexions
No es mi Dios, pero me gusta mucho Saramago, así que trataré de leer este libro.
Un beso
Besotes a los dos desde las playas alicantinas, jo, no lo puedo evitar, es que estoy TAN feliz en la playa...¡que lo cuento a todo el mundo!
María, de este autor solo he leído Todos los nombres, espero leer mas sobre su obra, entre ellas El viaje del Elefante. Saludos
Hola guapísima,
Tomo nota!
Bessets
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